domingo, 26 de agosto de 2012

LA TV QUE TORTURA, ES HIPÓCRITA...Y MATA

Con 23 años en producción de noticiero de televisión, es decir que conozco un poquito del medio, me siento con derecho de escribir sobre lo que me emociona, me hace reír, me informa, me obliga a pensar, me entretiene y me produce rechazo en la pantalla chica. Conozco lo que vale el "Dios Rating" y lo que son capaces de hacer los poderosos de la tele con tal de mantenerlo alto y a favor.
Toda esta perorata que para muchos puede resultar inútil, es para referirme a lo que me produjo rechazo, tirando a asco, al ver lo sucedido con Verónica Perdomo entre el viernes 17 y el 20 de agosto en los programas "Showmatch" y su sucursal "Este es el show".
Descubrí que hay allí un manifiesto canibalismo, impulsado o no por Marcelo Tinelli, porque podría ocurrir que intenten ser más papistas que el propio Papa. Pero vi gente ensañada con hacer daño, con destruir al otro, porque de última "no es más que un juego", tal cual se justifican cuando se les va la mano con las agresiones.
Lo vi a José María Listorti pidiendo disculpas, cuando en el día anterior, como conductor del programa de la tarde, tendría que haber frenado el sufrimiento que se le estaba ocasionando a esta chica, sobreviviente de un accidente cerebro vascular.
También vi a Marcela Coronel, avergonzada de su actitud prepotente, al empeñarse en ser la mejor discípula de Marcelo Polino, "buscando la verdad a cualquier precio". Una verdad que tenía que ver con las dudas sobre si el modo de hablar de Verónica, con un acento extranjero luego de haber aprendido a hablar de nuevo, era exagerado para beneficio propio en el programa.
Es cierto, hubo disculpas, sumadas a las de Marcelo Tinelli, cuando decidió que Perdomo abriera "Bailando por un sueño" del día martes 21 de agosto. Pero aunque la chica las haya aceptado, el daño ya estaba hecho. Y es un papelón para "Ideas del Sur".
Ella misma dijo que necesitaba trabajar y por eso habrá optado por darle un corte a la situación. Sin embargo, quién le quita su dolor y el dolor de los que padecieron un ACV y aún sufren las secuelas. Como le pasó a Cristina Tejedor, quien por twitter me expresó que de esta afección le quedaron algunas secuelas, que a simple vista son imperceptibles y no opacaron su labor como actriz. Fue una de las cientos de personas que se sintieron indignadas.
La misma posición adoptó María Valenzuela, quien por teléfono en el programa "Intrusos", se mostró molesta porque su hija Malena, aún conserva secuelas.
Basta con verlo a Carlín Calvo, tratando de sobreponerse de dos ACV. El actor tiene dificultades en sus extremidades y en el habla. Y es casi imposible que vuelva a actuar como una persona normal.
También me imagino la angustia, oculta por un velo de coraje, de Lilian Clark, la mamá de Gustavo Cerati, al verlo tendido en una cama de un centro asistencial del barrio de Núñez, en un coma profundo desde hace dos años y tres meses.
No recuerdo una explosión tan fuerte de repudio en las redes sociales como esa tarde. Apenas comencé a escribir mis impresiones sobre lo que sucedía en pantalla en mi cuenta de Twitter, tuve una respuesta inmediata de mucha gente, varios de ellos amigos. Pero más de gente que no conozco. El enojo se generalizó y con toda razón.
Era lamentable ver a Verónica, llorando a mares, tratando de convencer a una soberbia Marcela Coronel, que ella no simulaba su manera de hablar. Que si hablaba bien era porque lo había ensayado mucho y que si tenía que improvisar, le costaba hilar las palabras o encontrar las adecuadas para expresar un pensamiento. Muy cruel todo. Y encima, José María Listorti, en lugar de compadecerse de la invitada y ponerle coto a la agresión, decía que le daba la razón a las dos. ¿Cómo a las dos?. Esto daba a entender que él también tenía las mismas dudas y avalaba el atropello, porque el ráting iba en aumento.
Ese día sentí vergüenza de pertenecer a la televisión, aunque no estuviera de acuerdo con lo que estaba ocurriendo en el piso de Canal 13. Se me hizo un nudo en la garganta y no pude evitar las lágrimas, porque me acordé del drama de Gustavo Cerati. Me fui a dormir llorando, como hacía mucho tiempo no lo hacía. Mi bronca se centró primero en Marcelo Polino, por quien siento un gran respeto por su profesionalismo. Sin embargo, esta vez la pifió al poner en tela de juicio el modo de hablar de Verónica, porque gente de la producción de "Ideas..." y algunas bailarinas se lo habían comentado.
Él que siempre se vanagloria de estar muy informado y de preocuparse por documentar cada una de sus denuncias o llamados de atención, esta vez no lo hizo. Ya que en lugar de darle a crédito a las chicas que de levantar la patita saben un montón, pero no saben nada de Medicina, tendría que haber recurrido a algún neurólogo para que le explique si una persona que sufrió un ACV, puede tener variaciones en el habla. No lo hizo y sólo se ocupó de sembrar la duda, y dejarla muy mal parada a Perdomo, quien comenzó a "abatatarse" y a hablar cada vez peor, embargada por una angustia inevitable.
Polino tendría que entender que ser periodista no es sinónimo de impunidad. Un periodista no es Dios. El Periodismo es una profesión hermosa que requiere preparación, empaparse en el tema del que se va a hablar o escribir, ejercerlo con respeto y no utilizarlo para destruir al que está enfrente, en este caso "los participantes", como él llama a las parejas de bailarines del concurso televisivo.
A veces da la impresión que está tratando con criminales, narcotraficantes, ladrones, sentados en el banquillo de acusados, y él erigido en un fiscal dispuesto a hacerlos confesar sus faltas. Porque como suele justificarse: "yo soy periodista y quiero saber la verdad".
La misma actitud asumió Marcela Coronel al día siguiente. Esto los transformó a ambos con absoluta razón en "los malos de la película". Tal vez no se esperaba, en el caso de Coronel, porque Polino ya está acostumbrado a producir irritación, el cúmulo de insultos y comentarios adversos que le iban a llover de todos lados.
Desconozco si fue por influencia de la producción del programa o por propia iniciativa, que optó al otro día por pedirle disculpas a Verónica. Listorti fue el primero en adoptar el rol de víctima por los miles de improperios que recibió en su cuenta de Twitter y se vio obligado a pedir disculpas. Pero no noté sinceridad en ninguno de los dos. "Cortenla muchachos, que no matamos a nadie", fue lo que dijo con la cámara sólo ocupando su rostro. Menos mal que no "mataron" a Perdomo...
Por el lado de Marcela Coronel, no logró conmover con sus lágrimas de cocodrilo. Ni siquiera al pedirle perdón a Verónica mirándola a los ojos. Y quedó de manifiesto en la frase: "Si te ofendí, te pido mil disculpas". Quien dice: "si te ofendí", es porque aún sigue creyendo que la otra persona es la que está en falta. Y al mencionar "mil disculpas", es porque se intenta tapar con mucho un arrepentimiento que no es tal. Cuando se  está realmente arrepentido de un error, basta con decir: "Perdón, me equivoqué, actué mal, no me informé lo suficiente y te herí de manera injustificada". Esas hubieran sido las mejores palabras para convencer a la gente que como yo, lo mirábamos del otro lado de la pantalla.
Nadie podía imaginarse que el maltrato a una participante, como sucede de manera habitual en "Showmatch" por parte del jurado, iba a provocar un vendaval de críticas, insultos y expresiones de repudio. Aunque el videograph de "Este es el show" decía: "Todos dudan de Verónica Perdomo", se descubrió después de los cuestionamientos a la joven, que tendría que haber dicho: "Todos le creen, admiran y aman a Verónica Perdomo".
Para Tinelli este fue un golpe muchísimo más duro que perder en el Ráting con las telenovelas "Graduados" y "Dulce amor", de TELEFE. Porque fue un cachetazo a la bandera de la igualdad, de la reivindicación de los derechos de los diferentes, que se trató de imponer desde el año pasado con la inclusión de Noelia Pompa. Y este año con la chica con Síndrome de Down, Ayelén Barreiro, del colombiano que le falta una pierna, Reinaldo Ojeda, de Jennifer, la chica que bajó más de 80 kilos en "Cuestión de peso" y por supuesto Verónica Perdomo, sobreviviente de un ACV.
Espero que lo ocurrido a partir del ataque a esta chica, sirva como una lección para un programa que postergó en parte el humor que lo consagró y se convirtió en una máquina de triturar gente. Un lugar donde se recibe a los participantes con aplausos y muchas veces se los despide llorando, porque la devolución que tuvieron fue más por temas personales que por lo ofrecido en la pista. Un sitio donde si alguien manifiesta su disgusto, siempre aparece algún miembro del jurado que dice: "Es un reality". Y en nombre del "reality", todo vale.
Discriminar, por ejemplo, como pasó con Reinaldo Ojeda, para quien se utilizó su origen de nacimiento como insulto. "El señor es colombiano...", como si ser colombiano, boliviano, paraguayo, peruano u otro origen latinoamericano, le diera una categoría menor. En ese sentido, me sentí tocada, porque por el sólo hecho de haber nacido en Jujuy, una provincia argentina, también fui discriminada.
La sinceridad de Reinaldo al decir que se había llevado mejor bailando con Adabel Guerrero que con Valeria Archimó, cuando tuvo que suplantarla, fue su peor pecado. Lo "mataron". Aún después que el entuerto se arregló con la bailarina y coreógrafa. Y esto fue lo que al final ocasionó la renuncia de Archimó del programa. Pese a que algunos integrantes del jurado, consultados por la prensa, quisieron echarle la culpa a Reinaldo. Entonces fue la propia Valeria, quien salió a aclarar que no le gustó que quisieran volver a enfrentarla con su bailarín. Ella dijo que detesta las peleas y que sólo iba a bailar al programa. Por eso decidió dar un paso al costado.
Me pareció muy buena su decisión, porque dejó al descubierto nuevamente la "mala leche" de la mayoría de los integrantes del jurado y de la producción misma del programa.
No se puede seguir maltratando a la gente en nombre del "Dios Rating". Tendrían que contagiarse de la postura del "Soñando por cantar", un producto también de "Ideas del Sur", que se volcó a destacar y respetar la figura del participante.
Que un "duro" como Oscar Mediavilla, cambiara su forma al dar sus devoluciones, haciéndolo de un modo más comprensivo, más didáctico, fue el mejor acierto. Y el resultado se notó en la respuesta del público. Porque el programa había sido pensado para un breve período y fue necesario extenderlo varios meses más. Por algo volverá en enero de 2013.
Este escrito me llevó casi una semana. Más allá del poco tiempo para escribir fuera del canal, quise registrar la enorme respuesta que tuvo en los medios y en la sociedad argentina el caso Perdomo. Sirvió para  desnudar la hipocresía, la agresión gratuita y la falta de conocimiento sobre una afección tan terrible como el ACV.
No hubo sanciones para los periodistas que lanzaron sus dudas sobre el modo de hablar de Verónica. Pero sí un llamado de atención de Tinelli que en cámara los calificó de "mala leche".
Con respecto al jurado, a lo largo de la semana, se notó que aunque criticaron el baile de algunos participantes, lo hicieron de una manera más respetuosa. Como debiera ser siempre.
Según se publicó en el portal "Ráting Cero", Adrián Suar decidió que no se hable más del caso Perdomo. Ni en "Showmatch", ni en "Este es el show" y "La cocina del show", para ponerle paños fríos a la situación. Y que siga la fiesta, esto lo digo yo.
Sin embargo, no se puede negar que el tema caló tan hondo en la sociedad, que los periodistas de Radio Mitre y de Canal 13, Nelson Castro y Chiche Gelblung, se hicieron eco y no estuvieron ajenos a un comentario. Y aún en contra del monopolio al que pertenecen, lo hicieron a favor de la joven. Nelson Castro, cuya especialidad como médico es la de neurólogo, entrevistó en su programa de la madrugada en Radio Mitre a Verónica y no sólo le manifestó su apoyo, sino que la felicitó por sus progresos para salir adelante de una afección tan grave. Sobre todo en su intención de aprender a hablar con normalidad.
Chiche destacó la integridad de la joven, a quien conocía, porque había trabajado en su programa en Canal 9, antes que sufriera el accidente cerebro vascular.
A Verónica Perdomo hay que reconocerle su don de gente y su aplomo. Porque pese a las dudas planteadas por los Marcelos, Polino y Coronel, sólo se defendió, nunca agredió y con dificultades, pero con claridad, pudo explicar cuáles eran las consecuencias que aún padece del ACV, que casi le quita la saca de este mundo.
Verónica ganó la batalla de la credibilidad y el cariño de la gente. Verónica gana día a día la batalla de la vida y con eso basta y sobra...

3 comentarios:

Sergio dijo...

La tv es un exponente del gusto popular.No de todos claro,pero si de la mayoria,ya que de eso se trata....atraer a la mayor cantidad posible!.Hipocresia es la palabra que utilizas,y es clave,porque se vive haciendo referencia a lo de"Educar al Soberano".....COMO?.....hipocrita seria creer que a la mayoria de la gente le ofendio lo sucedido con esta chica....ya ni se acuerdan!....En alguna oportunidad,el actor Luciano Castro hizo durisimos comentarios sobre la condicion humana de nuestro artisterio,pero los actores,los chismografos y otros mediaticos son solo una pequeña parte de la sociedad....y los politicos?...de donde vinieron?...de Alfa Centauri?....no de nuestra aristocracia...ni de las villas....son bien de clase media...todos....desde alfonso,pasando por carlo,siquiendo con fernan,mas cabeza y estos dos ultimos.....son exponentes de lo que es en realidad nuestra sociedad.....no es que se corrompen en el poder...ESO ES FALACIA!.....SIEMPRE FUERON LO QUE EXPONEN AHORA!....solo que hoy tienen mas publico y posibilidades de dar rienda suelta a su SER!.En serio a alguien le puede sorprender el grado de bajeza humana de nuestro medio televisivo?.....y el resto?.....que se cobra vidas todos los dias?.....y no solo no responde...sino que le tira la responsabilidad a cualquier otro?...y mientras lo hacen se enriquezen como ni siquiera en los tiempos de carlo se vio!.No miro television abierta desde hace años,pero no me sorprende!....lo que se puede catalogar como sorprendente,es el grado de ignorancia y pelotudez sublimes,que las corporaciones docentes y periodisticas fomentaron,y han conseguido implantar la MENTIRA,de que en estos treinta pedorrisimos años,los derechos(izquierdos)humanos,tuvieron un gran avance.....FALACIA.....la seguridad es un derecho humano.....la salud es un derecho humano......la EDUCACION es otro derecho humano.....TODO ESTO ESTA MUCHISIMO PEOR QUE CON EL MILICAJE TRAIDOR DEL 76(gracias a ellos nos gobiernan estos)....asi que solo hay que imaginarse el grado de degradacion que se acumulo en estas decadas,se percive,se siente,se vive en el dia a dia,en cualquier ambito.....aaahhhh...claro....ahora nos podemos expresar libremente.......SI??????.....SEGURO?????.......SOMOS BUENA GENTE???

Yayi Villegas dijo...

Sergio: Estuviste muy filoso y reflexivo. Gracias por tu opinión. Hacía tiempo que no te tenía por estos lados. Saludos.

eli schmidt dijo...

Hola , disculpa el atrevimiento, vi que escribiste una linda nota sobre Anita Stolavagli , al respecto quiero consultarte si estas en contacto con ella aún y de ser así y de ser posible , le des mi correo elischmidt@hotmail.com . La idea es saber si ella es la tía de mi hijo Hernan Passera , por esas cosas de la vida , hace muchos años que nos vemos y bueno, mi hijo a preguntado por ella muchas veces , y bueno quizás se puedan encontrar . Desde ya muchas gracias, cariños . Nuevamente disculpa el atrevimiento.