domingo, 12 de agosto de 2012

ANA STOLLAVAGLI, EXCELENTE PROFESIONAL Y MARAVILLOSA PERSONA


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De todas las mudanzas que tuve en el noticiero de Canal 9, debo reconocer que la última fue la mejor.
No voy a renegar de la gente con la que estuve en distintos momentos, porque siempre me quedé con algunos o varios compañeros a los que luego elegí como amigos.
Pero el último cambio, aunque no me gustó en un principio por eso de que detesto las mudanzas, lo elegí porque no sólo fui derivada para una tarea para que la nací, la de escribir, sino porque me encontré en ese pequeño cubículo con gente encantadora. Entre ellas Ana Stollavagli. Anita para todos.
Separadas por las tareas, ya que a mí me tocó por muchos años estar en Satélite, recibiendo el material de los corresponsales de las provincias y ella siempre en la Redacción, nunca habíamos tenido la oportunidad de conversar. Creo que una de las pocas veces fue cuando intervine en una charla que ella tenía con María Contartese, donde hablaban de ir a tomar clases de Salsa. Y después, nada. Hasta estos últimos dos o tres años.
Conocí en este tiempo a una periodista y productora increíble, que resuelve de taquito las notas que le encomiendan. Me sorprende cada día su velocidad para meterse en el tema, conseguir los datos, las imágenes y a veces hasta la música adecuada para la historia. Pero lo que es más, sus notas además de ser informativas, tienen un sello "Anita", que es el vuelo narrativo y cuando el tema lo amerita, una carga justa de emotividad.
No por nada los productores le piden las principales notas de los noticieros del Amanecer y del Mediodía. Lo mismo sucedió cuando estaba de tarde y se destacaba con sus notas en el noticiero de las 19.
Recuerdo que una vez recibió un premio muy importante por un informe que hizo sobre el corazón. Verdaderamente se lo merecía porque fue un excelente trabajo.
En los últimos días, por el caso de las joyas desaparecidas en Paraguay, donde está involucrada Moria Casán, Ana se empapó tanto del tema, que no sólo fue haciendo una fascinante cronología de los hechos, sino que los productores decidieron que estuviera en el piso del noticiero. Tanto del Amanecer como del Mediodía, para analizar en vivo los videos que comprometen a la artista.
La mayoría de los videos y las fotos que acompañan este escrito tienen que ver con la presencia de Anita en el noticiero del Amanecer, junto en el piso a Daniel Navarro, Romina Lachmann y Alejo Rivera, que al decir de ella misma, "la trataron muy bien".
El primer día que estuvo en el piso, el jueves 9 de agosto, coincidió con su Cumpleaños, por lo que además de sentirse honrada para hablar del caso estrella de las últimas semanas, se la vio feliz por las muestras de afecto que iba recibiendo a lo largo de las horas.
Después vino un momento de distensión en nuestro cubículo, donde Gabriela Zagordo y Alejandra Maroto, optaron por inmortalizar el instante de cariño con la cámara fotográfica de sus telefónos celulares. Las otras fotos que aparecen son del año pasado, donde Ana posaba para mi cámara con Ale Maroto y Paz Morel Quirno.
Así como admiro su talento periodístico, me conmueve lo buena persona que es. En un lugar tan chiquito en el que estamos, es imposible no escuchar los diálogos amorosos con sus hijos. Cuánta ternura para consolarlos en los malos momentos y para enseñarles a ser responsables en sus estudios y a ver la vida. Una auténtica madraza.
Estoy muy agradecida con Anita por su acompañamiento cuando me descubrí una dureza en una axila y pensé que tenía cáncer. Fue la primera persona a la que se lo conté. Su contención fue muy valiosa. No sólo se ocupó personalmente de conseguirme a quien luego fue mi ginecóloga, sino que me alentó para hacerme todos los estudios y sobre todo el último, el más difícil. Y juntas festejamos, cuando los resultados indicaron que estaba libre de la cruel enfermedad.
El día que hice el sorteo para "Celebrar la vida", porque Dios me había dado otra oportunidad de vida, me alegró un montón que Ana resultara una de las 30 personas ganadoras. Si eso no hubiese sucedido, le compraba aparte un regalo. Era lo menos que podía hacer.
A falta de familia cerca, ella se convirtió en la hermana que nunca tuve. Y es bueno tener como amiga a una de las personas más queridas y respetadas del noticiero.
Soy bastante insegura respecto a lo que escribo en mi blog, aunque me siento absolutamente libre al encarar cada uno de los temas. Sin embargo, si hay alguien que siempre tiene una palabra de aliento, le guste o no, esa persona es Anita.
Toda vez que termino de escribir en mi blog, es la primera a quien se lo envío por correo electrónico. Y nunca, aunque haya estado sumamente atareada en su casa, dejó de responderme.
Se lo dije varias veces. Pero ella no se imagina cuánto valoro que lea mis escritos. Es el aliciente para seguir adelante con mis aspiraciones de convertirme algún día en escritora.
Vengo de unos días muy difíciles, que incluyeron la preocupación por la salud de mi papá, una gripe que pasé caminando, los nervios al ser derivada a otros sectores del noticiero, el paro del subte que hizo que tardara más tiempo en volver a casa y gastara mucha plata para hacerlo en taxi. Todo eso me agotó demasiado. Y a su vez me dejó en falta con Anita.
Ella me invitó al Cumpleaños que iba a festejar el 11 de agosto en su casa de Pilar, pero tuve que decirle que no podía ir, porque mi cuerpo no daba para más. Así fue que nació regalarle este escrito. Bueno o malo. No importa. Simplemente cargado con el afecto hacia una nueva amiga, valiosa por donde se la mire. Y que se merece toda la felicidad del mundo.

3 comentarios:

Yayi Villegas dijo...

Siempre espero que alguien deje algún mensaje aquí. Pero, bueno, no sucedió. De todos modos, me alegro que a Ana le haya gustado mi pequeño homenaje. Y eso ya es suficiente.

Juan Manuel Dominguez Barca dijo...

Hola Yayi. No sé si seguís chequeando la actividad de este blog. Pero fueron muy lindas tus palabras sobre mi compatriota Ana. Un beso grande.

Yayi Villegas dijo...

Claro que chequeo todos los días mi blog. Ana es una maravillosa persona, una amiga genial a quien extraño mucho. Saludos Juan Manuel.