jueves, 7 de octubre de 2010

CHAU "PIPI" Y GRACIAS POR TODO







Nunca le dije "Pipi" como sí lo llamaban algunos de mis compañeros. Los de su confianza como Gustavo Siegrist, Enrique Moltoni, José De Zer y varios más. Yo le decía Horacio y nunca llegué a tutearlo. Me merecía el mayor de los respetos.



Cuando mi amigo Alejo Rivera bajó el miércoles 6 de octubre de hacer "Telenueve al Amanecer", me dijo con total liviandad que "Horacio Larrosa" había muerto. Me lo dijo de manera natural y a mí me dejó helada.



Tuvo que mostrarme los mensajes en twitter con las condolencias, para que aceptara que era verdad. Pero como en internet no aparecía ninguna noticia que lo avalara, decidí esperar un par de días para recordarlo en este blog.



Larrosa era de esas personas en el ambiente de la televisión, al que se quería o se odiaba. Sin términos medios. Tenía un poder de decisión tan efectivo, que en un instante te podía elevar a la categoría de estrella, y al poco tiempo tratarte como la peor lacra. Así era Horacio.



Yo no niego que tuve episodios donde su trato hacia mi no fue muy bueno. Pero es tanto mi agradecimiento por haberme convocado a trabajar en la producción de "Nuevediario", cuando yo no tenía experiencia en televisión por venir de la gráfica, que es con lo que en definitiva me quedo.



En la época en que entré a trabajar en Canal 9, en septiembre de 1989, yo no era muy afecta a su noticiero. Sabía que era un éxito con 40 puntos de ráting, pero no lo miraba. No era el estilo de informativo que me gustaba. Prefería a los noticieros de Canal 13.

Esa comunión tan estrecha con la Policía, la Gendarmería y todas las fuerzas militares que tenía "Nuevediario", no eran de mi agrado. Yo era lectora de la revista "Humor" y admiradora de los cantantes de protesta, de la Nueva Trova Cubana y de otra gente en una posición políticamente opuesta a la del informativo de Larrosa.



Además Horacio venía de ser el productor de "60 minutos", un noticiero en el entonces ATC, identificado con los gobiernos de facto y promotor del espíritu triunfalista en la guerra de Malvinas.



Sin embargo, trabajando para la revista "La Revista", mi costumbre de ir muy seguido a Canal 9 a hacerle notas a los artistas, me llevó a observar con más detenimiento el "Fenómeno Nuevediario". Algo ocurría con ese noticiero para que miles de personas lo eligieran todos los días y muchos de ellos, descreidos de las autoridades, recurrieran a él para que les solucione sus problemas barriales, de salud o de cualquier otro tipo.



La entrada del canal de Alejandro Romay, en el barrio de Palermo, con tanta gente en la puerta haciendo cola para plantear sus problemas, se parecía más a la puerta del Ministerio de Desarrollo Social que a una emisora de televisión.



Todo lo que se tocaba en "Nuevediario", se convertía en sensación.



En esa época, el empresario José Scioli era socio de Romay y su hijo Daniel, comenzaba a destacarse en un deporte prácticamente desconocido como la Motonáutica. Pero en "Nuevediario" alcanzó la categoría de Fórmula 1.



Las coberturas de las carreras de Daniel eran tan atractivas que era imposible no hacerse "hincha" de su lancha y festejar todos sus campeonatos como si fueran los triunfos del Seleccionado de Fútbol.



Otro tanto lo ponía el desaparecido periodista "Chicho" Verdi, que en estudio le grababa relatos cargados de emoción, como si él mismo hubiera viajado en la lancha con Scioli.



El hijo de Larrosa, Leandro, que en ese entonces era un adolescente de 16 años, pasó a convertirse en el acompañante de Daniel. Y además en el copiloto de Motonáutica más joven del mundo.



Relacioné padre exitoso en el noticiero con hijo también exitoso en la Motonáutica, y luego de charlarlo con la jefa de prensa de Canal 9, Matu O'Connor, una de las personas más generosas que conocí, surgió la posibilidad de hacer una nota para "La Revista" de padre e hijo juntos.



La nota la hicimos en San Fernando, a bordo de una lancha, con Leandro exhibiendo todos sus trofeos y un Horacio agradable, muy locuaz hablando del noticiero número 1 de la televisión y muy agradecido de ser reconocido por eso por la revista donde yo trabajaba.



Eso sucedió en febrero de 1989. Cuando terminó la entrevista, Larrosa me preguntó si quería trabajar en televisión. Yo que cada vez me sentía más atraída por el medio audiovisual, le dije que sí. Entonces él anotó mi teléfono y me prometió que si se presentaba una vacante, me llamaría.



Descreida de tantas promesas incumplidas, me dije a mí misma: "qué me va a llamar". Pero Larrosa me sorprendió, al demostrarme que era una persona de palabra.



En septiembre de ese año, cuando yo venía dolorida por el despido de la revista y por la reciente muerte de mi abuelo materno, recibí el llamado de la secretaria de Larrosa que me pedía que lo fuera a ver porque "había una vacante".



Larrosa me dijo que de "cronista" no había posibilidades en ese momento, pero tal vez más adelante se podía dar. Me ofreció comenzar al día siguiente como productora periodística. Acepté de inmediato. Al otro día, estaba llenando los papeles en Personal como empleada efectiva y empezando a transitar un mundo nuevo.



Cómo no voy a estarle agradecida a ese hombre que se acaba de ir, si gracias a él aprendí el trabajo de la "cocina" de un noticiero. No de un simple noticiero, sino el más exitoso de todos. Y hace 21 años que estoy en el 9.



Larrosa me enseñó que un periodista lo es "las 24 horas del día los 365 días del año". Y eso lo adopté para siempre.



Me dió la posibilidad de ser el nexo con los corresponsales del interior del país y varias veces sugerí el nombre de gente que se quería sumar. Larrosa sólo me decía: "si vos decís que es bueno, lo tomo". Así se formó un abanico de gente dispuesta a brindar todas las primicias de afuera. Horacio me llamaba "Ministra del Interior", cuando éramos los primeros en emitir algunos incidentes o accidentes que yo conseguía antes que los demás canales.



"El Pipi" creó un estilo en los informativos, el del "teatro de la vida", como él lo calificaba, que después todos los demás canales trataron de imitar. Y aunque algunos lo hicieron después mejor, "Nuevediario" fue único en su género.



Había una marcada exigencia con el personal. Nos obligaba por ejemplo, a tener encendido día y noche, y con el volúmen elevado, un transmisor que estaba ligado a la Central de Policía y que se comunicaba con los patrulleros. "La Lolita", como le llamábamos, nos tenía locos a todos. Hasta llegué a perder la audición del oído derecho, porque una vez que se descompuso, comenzó a emitir un sonido punzante que me taladró el tímpano.


También, debíamos atender todos los llamados de la gente, porque de allí salían las mejores historias para poner en el aire.



A nivel profesional, teníamos la ventaja de ser los primeros en llegar a todos los accidentes, tiroteos, crímenes, secuestros, incendios, robos y esto se repitió cuando sucedieron los atentados a la Embajada de Israel y luego al de la AMIA.


Horacio fue un genio que no recibió en vida el reconocimiento que se merecía.


Por algo lo llamó el mismísimo Silvio Berlusconi para que hiciera un "Nuevediario" en Italia. Larrosa viajó a Milán invitado a su casa. Berlusconi le ofreció una fortuna para que se mudara a Europa. Pero Larrosa, por cuestiones familiares, lo rechazó. Sin embargo, no me olvido el día que volvió y nos contaba emocionado en su oficina lo bien que había sido tratado por el premier italiano.


Él convirtió en personajes a varios periodistas. José De Zer fue uno de ellos, gracias a sus historias de gnomos, extraterrestres y su vínculo estrecho con figuras como Carlos Monzón, quien sólo atendía a José. Corzo Gómez fue otro, con su muletilla de las "manos limpias", que le sirvió incluso para llegar a ser diputado.


Por "Nuevediario" pasaron como columnistas la mayoría de los políticos, que luego estuvieron en lo más alto del poder, como fueron De la Rúa, Grosso, Manrique, Ruckauf y varios más.


Larrosa escribía a mano la rutina del noticiero. A veces, a último momento llegaba una noticia que superaba lo programado, tiraba los papeles y no tenía ningún problema en dedicarle a ese hecho todo el noticiero. Nosotros, como soldados, teníamos que estar atentos y dispuestos siempre a cambiar sobre la marcha y a seguirle su ritmo infernal.


Hay infinidad de cosas que me quedan en el tintero de este creador con mayúsculas de la televisión. Pero quise resumir lo más posible todo lo importante que fue para Canal 9 y lo mucho que marcó mi labor periodística.


También le marcó el camino a varios de mis compañeros, con los que áun comparto el trabajo y aprecio: Daniel Navarro, Claudio Rígoli y Ángel Rey.


Le envío desde aquí un abrazo enorme a la familia de Horacio Larrosa. A Leandro, a quien conocí. Y un agradecimiento a su memoria. Como única vez elijo tutearte y decirte: "Pipi, fuiste un grande, un maestro, mi maestro. Gracias por todo".

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8 comentarios:

Carlos Alberto dijo...

Yayi muy lindo muy emotivo!! Besos

Yayi Villegas dijo...

Carlitos: Te envié por correo electrónico mi agradecimiento, antes de ver que me habías dejado tu mensaje. Gracias por tu comentario sobre lo que escribí. Lo hice desde el corazón. Espero tenerte seguido por mi blog. Un abrazo.

gustavo siegrist dijo...

Querida Yayi....Me has emocionado hasta las lagrimas, que en estos dias las tengo muy a flor de piel, como te imaginaras...Has hecho una descripcion de "el jefe" como yo lo llamaba y lo seguire llamando. En lo personal, jamas le dije Pipi a el, quizas por ese respeto que imponia. Dios lo puso en mi camino para que yo aprediera lo mucho o poco que se de esta profesion. Y no solamente en la profesion, sino en la vida, porque para mi fue y sera un padre. A Lea lo conoci a los 13 años, casi la edad que tienen sus hijos, al igual que a Fabiana. Y por supuesto no hablemos de Marta. Siempre dije que quien trabajo en Nuevediario, puede trabajar en cualquier lado. Tuve la suerte de poder aplicar lo que aprendi,tanto en canal 8 de cordoba, donde tenia al Jefe cerca en Baires y en el canal 41 en Miami, donde los consejos eran a la distancia, pero siempre estaban. Hoy siento que soy, y perdoname que hable en primera persona, como un niño al que le sueltan cuando esta aprendiendo a andar en bicicleta sin rueditas. Desde el cielo, me guiara toda mi vida, y esos recuerdos que vos tenes de Nuevediario son los mismos de los mios. Nos hemos peleado feo vos y yo, tal vez porque la misma exigencia asi lo requeria. Pero ambos transitamos juntos gran parte de Nuevediario. No soy quien para agradecerte el comentario, pero creo que seria totalmente injusto si asi no lo hiciera. Fue como decis, del corazon. Muchos lo han criticado y estaran felices de su desaparicion fisica. Otros, quizas los mas, lo llevaremos en nuestro corazon y lo tendremos presente todos los dias..Un beso grande!! Gus

Yayi Villegas dijo...

Gustavo: Gracias por escribirme. Casualmente, iba a tratar de conseguir tu teléfono para comentarte sobre este escrito en mi blog. Me imagino lo mal que estarás porque él fue como un padre para vos, en lo profesional y en lo personal. Yo nunca dejé de decir que a él le debo haber ingresado a la televisión y lo mucho que aprendí a su lado.
Larrosa, como lo puse, no tuvo el reconocimiento que se merecía. Fue un grande.
Lo de "nos hemos peleado feo", disculpame que te lo diga, pero siempre lo empezaste vos. Tus celos por Larrosa te hacían seguramente actuar así. Pensabas que yo me quería quedar con tu puesto. Nada que ver. Nunca fui una acomodada. Yo quería aprender en este mundo nuevo para mí. Menos mal que en los últimos tiempos nos llevamos mejor y eso me alegra.
Deseo que te repongas de este mal trago y sigas adelante, que Horacio te seguirá iluminando desde el cielo. Un beso.

P/D Tengo twitter, buscame por yayivillegas, así todo junto.

guadalupe dijo...

Yayi! Me hiciste conocer más en detalle al Sr.Larrosa.
Me hiciste conocer mucho más de tus comienzos en Canal 9. Me emociona leerte, aqui uno está afuera del caos diario, y puede apreciar tus palabras de otra manera.
Gracias por ser mi amiguita y compañera!
aqui está mi comentario, como te lo prometi...
Te quiero! y mucho mucho.
Guada

Yayi Villegas dijo...

Guadita: Por fin te puedo tener entre la gente que me escribe. La falta de tiempo en el noticiero, nos impide charlar más, por eso este es un medio de estar comunicados y mostrar cosas más personales.Sabés que te quiero mucho. Y nos seguimos comunicando. Un beso grande.

gustavo siegrist dijo...

Querida Yayi
Como dijiste, el impetu de la juventud (de ambos)y no se si celos, nos complicaron al principio..Agarro el guante y pido disculpas si no me comporte como un caballero..Ahora lo unico que nos separa es una camiseta!!..que te diria a juzcar por Borghi y Cappa, mas bien nos une! Y a mi tambien me alegra que hoy nos llevemos bien..Seguro que Horacio me guiara desde el cielo, asi como a tantos otros que el formo. Por cierto que no fue reconocido y no fuimos reconocidos como programa, pero hoy por hoy se que hicimos escuela y que le dimos las ideas a , por ejemplo, Gente que busca gente, Policias en accion, E R emergencias y tantos otros programas que nos siguieron. Nuevamente gracias por tus palabras..Te quiero..Un beso grande..Gus

Yayi Villegas dijo...

Gustavo: Me alegro por tu buena onda. Es verdad, todos imitaron, pero ninguno dijo a quién. Porque era una "vergüenza" ver Nuevediario. Y era una escuela. Vos ves la gente que estuvo aquí y la mayoría hizo carrera porque tuvieron una base.Te mando un beso y ponete, Horacio te acompaña desde arriba.

P/D No me hablés de River que me tiene loca con eso del "fantasma del descenso".Saludos.