lunes, 19 de septiembre de 2011

JUAN ALBERTO BADÍA: TALENTOSO, CREATIVO Y BUEN TIPO









En estos días, donde Juan Alberto Badía estuvo tan expuesto en televisión, primero entrevistando a Marcelo Tinelli y luego cuando éste le brindó un homenaje en el programa "Sábado show", se me ocurrió que podía contar mi relación a nivel periodístico con este señor conductor y productor.
Ante todo, estuvo muy acertada la producción de Tinelli de brindarle un homenaje tan emotivo. En verdad, era merecedor de eso y mucho más por todo lo positivo que le dio a la televisión. Al menos en "Badía y compañía", que era un programa que yo veía y del que puedo dar fe que había mucho esfuerzo y creatividad.
Ignoro si José María Listorti y Denís Dumas, conductores del programa del sábado, tomaron conciencia que estaban en presencia de dos símbolos de la comunicación en cada siglo. Juan Alberto marcó una época en la última etapa del siglo XX y Tinelli se apropió de la primera parte del siglo XXI.
Lo que tiene de interesante es que Badía creó al "monstruo" de Marcelo. No lo digo en tono peyorativo. Sino al "monstruo" capaz de llevarse todo por delante y "devorarse" a la televisón.
Ambos son dos tipos simples y talentosos que supieron encontrarle la vuelta para darse el gusto de mostrar en pantalla algo placentero para ellos y que encima le guste a la gente.
En cuanto a Juan Alberto, no sería honesta si dijera que me hice amiga suya, a partir de las entrevistas que le hice. Pero sí debo reconocer que siempre se mostró como una persona muy amable, muy simpática y pese a sus numerosas ocupaciones, muy predispuesta a destinar un tiempo sin interrupciones para las preguntas.
En los años 80', cuando "Badía y Compañía" ya estaba en Canal l3, porque había comenzado en Canal 9, tuve la fortuna de lograr una muy buena relación con la gente de su producción, incluida Marisa, su hermana y cabeza con él del programa.
Yo estaba siempre muy atenta a los invitados que iban a estar los sábados y varias veces fui a cubrirlo para las revistas "La Revista" y "Tele-Total", y otras lo hice como una simple espectadora, en el final, cuando se realizaban los recitales.
Una de las notas que le hice a Juan para "La Revista", fue acerca de las vacaciones que tuvo con su hoy ex esposa y sus tres hijos en una casa rodante. Recorrieron seis mil kilómetros por el sur del país. Una experiencia increíble que me contó con mucho entusiasmo. Las dos últimas imágenes de este texto pertenecen a ese reportaje.
Sin embargo, lo que disfruté de verdad por varios motivos, fue la nota que le hice junto a los integrantes de su equipo, cuando la producción de "Badía y Compañía" se "concentró" en Paso de los Libres, Corrientes, para preparar la nueva edición del programa que iba a comenzar el sábado 9 de abril de 1.988.
Cuando llegó a "La Revista" la invitación para ese viaje, sólo había disponible el lugar para una sola persona.
Mis jefes pensaron primero en enviar a un fotógrafo. Pero después, teniendo en cuenta que yo había estudiado Fotografía, que tenía un equipo profesional y que siempre aportaba fotos propias a la revista de diferentes acontecimientos, y que además era redactora, cambiaron de parecer. En suma, confiaron en que sola les resolvería la nota.
Me sentí muy feliz por esa elección. Porque lo habitual para mí era entrevistar a la gente, pero hacer algo diferente como tomar las fotografías, aunque lo hacía en el rol de corresponsal de una revista de Puerto Rico, era un desafío que no tenía precio. No había margen para el error. Si mi trabajo fallaba, la nota no salía.
No recuerdo quién de la producción de "Badía y compañía" fue a buscarme al Aeropuerto de Paso de Los Libres, porque el equipo de Juan ya estaba instalado en una posada del lugar.
Me recibieron muy bien. A la mayoría de los 17 presentes los conocía y la tarea que debía encarar se hizo más llevadera.
Comandados por Juan Alberto y Marisa, se reunían la mayor parte del día. Como era de esperar, yo "no estaba invitada". Pero sí pude tomar algunas fotos de lejos de estos encuentros en la galería de la posada.
En esas horas en que ellos proyectaban el nuevo ciclo, yo me dedicaba a salir a trotar por el lugar, a leer o me iba a la pileta a tomar sol. Una hermosa manera de hacer "huevo".
Hasta que Juan Alberto hizo una pausa con sus colaboradores y dijo: "vamos a hacer las fotos y después la nota". Así se hizo. Lo que está publicado en este escrito es mi trabajo fotográfico. Mal, bien, no sé. Pero mis jefes no me hicieron ninguna objeción cuando elegieron las fotos que les parecieron correctas para la revista.
La nota es la que transcribo a continuación:

"Si hay un hombre a quien mejor le cabe el calificativo de innovador en la televisión argentina, ese hombre es sin dudas Juan Alberto Badía.
Intuitivo, talentoso y siempre dispuesto a escuchar a quienes lo rodean, este exitoso animador ha vuelto a sorprender. Esta vez con la idea de trasladarsse por un lapso de una semana, con todo su equipo de colaboradores a realizar un retiro de trabajo en el Complejo Victoria, en Paso de Los Libres (en la frontera con Brasil y Uruguay), con el propósito de renovar totalmente el esquema de su programa "Badía y compañía", que se reinicia el sábado 9 de abril, y de cuya experiencia LA REVISTA fue testigo en exclusiva.
A diecisiete personas ascendía el entusiasta y divertido grupo, compuesto por Juan Alberto Badía, Cecilia Laratro y Jorge Dorio, en la conducción; Marisa Ramón Badía, productora ejecutiva; los productores Picky Taboada y Emilio Cartoy Díaz; los directores Eduardo Mazzitelli y Willy Mealla; el coreógrafo Carlos Veiga; el iluminador Roberto Urdapilleta; la productora periodística Bernarda Llorente; los asistentes de producción Susana Keguián, Ricardo Barros, Jorge Pereyra y Mariano Israelit; el apoderado Héctor Lagna Fietta; y el coordinador general y bautizado en broma por sus compañeros "Guardabosques de Batán", Jorge Vivona.
"Desde el año pasado -dice Badía- tenía la idea de hacer una experiencia de este tipo. Las condiciones donde veníamos trabajando no eran nada óptimas, por las presiones constantes que se reciben y aunque las cosas nos salieron bastante bien, para profundizar mejor la idea de cambio que tenía en mente, se me ocurrió reunirme con mi gente en un lugar apartado de Buenos Aires. Había conocido este complejo por invitación de su dueño, quien me invitó a pasar un fin de semana con mi familia y lo ví como el sitio ideal para lo que quería hacer, es decir lo que yo llamé "jornadas de trabajo creativo".
-¿Se puede decir que de aquí surgió lo que será "Badía y compañía", o es sólo un esbozo de lo que se verá en abril?.
-Nos vamos con toda la seguridad de lo que haremos. "Badía y compañía", en el 88', siguiendo con su filosofía de interpretar la vida y los medios de comunicación, renueva absolutamente sus estructuras y su forma de acceder a la gente. Si bien yo ya traía la idea, esto que se gestó en Paso de Los Libres se enriqueció y se pondrá en práctica el 9 de abril.
-¿Es posible tener un adelanto de ese nuevo programa?.
-Más que adelantar lo nuevo, diría que el programa se va a caracterizar por la forma totalmente distinta de comunicación que tendrá con la gente. Por otra parte, se rompe también el formato de trastienda y show que se veía hasta ahora. Cambia visualmente y el modo de comunicar, hasta en el lenguaje de cámara.Pero lo más importante, es la trascendencia que se le dará al tema periodístico, poniéndolo más en primer plano que en el año 87'. El programa apunta a entretener más aún que el año pasado, a quienes están del otro lado de la pantalla. Sé como también lo sabe mi gente, que es muy grande el riesgo que corremos, pero confiamos en el éxito".

Ese viaje con Juan y su gente me permitió afianzar la buena onda que ya tenía con algunos integrantes del grupo. Ellos pudieron confirmar que yo tenía códigos. En esa oportunidad, hubo un momento de tensión, que no fue una pelea ni nada que se le parezca, y más allá que me pidieron que no lo mencionara en la nota ni fuera de ella, no estaba en mí hacerlo. Nunca lo comenté con nadie y morirá conmigo.

Por todo eso y porque Juan Alberto era una persona muy apreciada por mí, me dolió mucho cuando me enteré que tenía cáncer. De la misma manera, me alegró cuando supe que se estaba recuperando. Un gran ejemplo de persona y profesional como él, no podía abandonar tan pronto este mundo.
Seguramente Dios le dio otra oportunidad, porque tal vez él también se compró una tele LCD 32 y se sentó en una nube para ver "el regreso de Badía a la televisión".

3 comentarios:

revista aquende dijo...

Mi calurosa felicitaciones por este relato emotivo y certero a la vez.
Yo también miraba Badia & Cia y me alegraba los sábados, allá por los inicios de la década de los 80. Guardo un enorme cariño por Juan Alberto y feliz por su recuperación.
Un abrazo
Jorge

Yayi Villegas dijo...

Muchas gracias Jorge por tus felicitaciones y tu comentario sobre Juan Alberto. Saludos.

Guille Mealla dijo...

Muchas gracias por el recuerdo. Aún hoy, pasados tantos años siempre pongo como ejemplo el trabajo que propuso Juan para comenzar ese año de Badía & Cía. Siempre fue un visionario y excelente profesional y uno de mis mentores.
Guille "Willy" Mealla